El Boeing 737 de
Ryanair (matrícula EI-DCL) que realizaba el vuelo FR771
de Glasgow a Dublín, se encontraba en la
aproximación al aeropuerto irlandés cuando
abortó la maniobra debido a un problema en los slats. Durante varios minutos permaneció a 3000 pies mientras la tripulación intentaba arreglar el contratiempo. Finalmente
el comandante declaró PAN, llamada urgente a la torre de control, avisando de la necesidad de aterrizar a una velocidad mayor tras continuar con los problemas técnicos.