Hace unos meses amenazó con cobrar más a los pasajeros obesos, ahora la genialidad pasa por
eliminar dos de los tres baños con que cuentan sus aviones para ganar espacio y poder instalar más asientos. Los planes contemplan
habilitar seis asientos más en cada aeronave y dejar un solo baño para los casi dos centenares de pasajeros que viajen en cada uno de sus vuelos. "
Es muy raro que se utilicen los tres baños en un mismo vuelo", justifica O´Leary.
La compañía opera sus vuelos con el Boeing 737-800, que cuenta con
189 plazas, el máximo permitido con la legislación actual.
Ryanair pretende que ese límite alcance los 195 asientos aprovechando que no existen especificaciones legales sobre el número de aseos en sus aparatos. (Expansión.com)