El Boeing 737-800 de
Ryanair que volaba
de Bruselas Charleroi a Lappeenranta (matrícula EI-DLD),
aterrizó en el aeropuerto de
Estocolmo Skavsta después de que la tripulación se viera obligada a
apagar uno de los motores por problemas técnicos. El vuelo llegó a su destino con
3 horas de retraso.