Al llegar a la puerta de embarque, ya pasada la hora oficial del vuelo, se me hizo poner una maleta en una caja metálica en la que, aunque tenía las medidas reglamentarias no entraba porque estaba algo inflada. Se me dijo: si quiere volar tiene que dejar la maleta aquí o pagar 40 euros. Pagué los 40 euros. El piloto se dirigió a los pasajeros únicamente en inglés, pidiendo disculpas por la demora y achacándola a un problema de facturación. Al llegar a Londres escribí una carta a Ryanair quejándome de la experiencia, y mencionando que el medir las maletas justo en la puerta de embarque me parecía un atraco y un timo.
Hoy, día 8 de setiembre, he recibido la contestación por correo electrónico totalmente inadmisible. Menciona las medidas de la maleta, pero no contesta a mi pregunta de por qué no se hace esto al facturar y no cuando ya no hay remedio. También mencioné en mi carta lo que me parece un insulto, ya que Ryanair tiene vuelos nacionales en España y el piloto sólo habla en inglés y hay que tener suerte para encontrar una azafata que hable español. No mencioné otra mala costumbre de Ryanair de obligar a la gente a facturar por internet, y si no lo haces te cobran 40 euros, algo que ha sido denunciado en España."