miércoles, 10 de agosto de 2011

Un infarto, un negocio para Ryanair

Una familia sueca ha denunciado la falta de atención que recibió uno de sus miembros mientras viajaba en un vuelo de Ryanair entre Inglaterra y Suecia, en el que el hombre sufrió un ataque cardíaco y ningún miembro de la tripulación le atendió.

Per-Erik Jonsson, de 63 años, sufrió un infarto mientras viajaba con destino Suecia. Cuando perdió el conocimiento su esposa avisó a la tripulación, que carecía de preparación para ejercer una reanimación. Según denuncia la familia, la explicación de las azafatas es que había tenido una bajada de tensión, por lo que le ofrecieron un sandwich y un refresco.

Appleton, que trabaja como enfermera, fue la encargada de reanimar a su padrastro, consiguiendo que volviese a respirar, momento que aprovechó una de las azafatas para presentar la factura por el bocadillo y la bebida. Según la familia de Jonsson a la llegada al aeropuerto no había ningún equipo médico.