jueves, 14 de enero de 2010

Emergencia por falta de combustible

El vuelo de Ryanair FR5574 que cubría la ruta "Alicante - Zaragoza", tuvo que desviarse al aeropuerto alternativo de Reus, al haber una avería en el sistema ILS del aeropuerto de Zaragoza. Los problemas vinieron más tarde, cuando la Torre de Control de Reus informo al Ryanair 5574 que era el número 3 para la aproximación y posterior aterrizaje. La tripulación del Ryanair 5574 se vio obligada a declarar emergencia por falta de combustible.

Gracias a la gestión de la Torre de Reus, que tuvo que sacar de la aproximación a uno de los 3 aviones que ya estaban en la aproximación final para dar prioridad al vuelo de Ryanair. El avión aterrizó sin consecuencias.

No es el primer incidente de Ryanair con la falta de combustible, según el diario “el Confidencial”, el pasado de mes de octubre, otro avión de Ryanair declaró corto de combustible cuando realizaba la aproximación al aeropuerto de Madrid-Barajas.


Y en otro vuelo de Bruselas a Madrid-Barajas de Ryanair, sucedió algo parecido. El vuelo sufrió una demora de 20 minutos en la salida. Y durante el vuelo tuvieron que desviarse debido a una tormenta, lo que conlleva más retraso y más gasto de combustible. Al llegar a Madrid, antes de aterrizar, el avión de Ryanair tuvo que declarar emergencia por falta de combustible. La Torre de Barajas se vió obligada a dar prioridad al Ryanair.

En España ya se han producido 3 casos de emergencia, en el resto de Europa decenas más. Tal vez no parezca de importancia, ya que los pasajeros consiguen llegar a su destino. Pero la realidad es que Ryanair lleva menos combustible de lo aconsejado para cada vuelo. Se debe llevar una reserva de combustible para volar 30 minutos más de lo previsto, en caso de necesidad o desvío a otro aeropuerto. Esta normativa Ryanair se la salta por la siguiente razón:

Si un avión lleva el combustible para volar 30 minutos más de lo previsto supone mayor peso del avión. Al llevar más peso el avión por ir más cargado, en el vuelo se consume más combustible al realizar más trabajo los motores. Si al contrario, el avión no va cargado del combustible de reserva, el avión pesa menos, trabaja menos, y si esto ocurre en los miles de vuelos de Ryanair, supone unas enormes ganancias económicas.

Todo esto ocurre hasta que desgraciadamente haya una tragedia, es decir, en cuanto ocurra otra emergencia por falta del combustible, y el avión no sea capaz de llegar al aeropuerto. Lo más importante debe ser la seguridad de los pasajeros, y no la economía. Cuando un avión de Ryanair hace un "go around" (aterrizaje fallido y continúa volando), los pasajeros normalmente se extrañan de que no ha sido posible aterrizar. Pero lo que no saben es que en 10 minutos o menos el avión no tendrá combustible. Es decir, peligra la vida de 180 personas.

El sindicato de pilotos en España, SEPLA, y Colegio de Pilotos (COPAC) han mostrado su preocupación al Ministerio de Fomento por estos hechos. Y los pilotos de la propia Ryanair denunciaron lo que sus directivos pretenden. Los pilotos consideran que la medida compromete la seguridad de los pasajeros a costa del actual encarecimiento del petróleo.

Según la normativa europea, cada avión comercial debe transportar un carga de "contingencia" equivalente al 5% del combustible que demanda un vuelo, a fin de hacer frente a situaciones como un desvío imprevisto a un aeropuerto alternativo. Asimismo, los pilotos tienen el deber de solicitar más carburante para hacer frente a retrasos por vientos en contra, tormentas y desvíos.

Los pilotos de Ryanair, líder europeo de vuelos de bajo coste, tienen un límite de 300 kilos de carburante adicional, cuyo precio asciende a 180 libras (227 euros), y cualquier requerimiento debe ser la "excepción" y no la regla, según el memorándum.
Al fin y al cabo, quien tiene la culpa son los pasajeros a los que le ilusiona volar por 1€, sin que conozcan a la compañía que los va a llevar a 10km de altura.